Existen en el mercado una tipolgía de rociadores especialmente diseñados para aplicaciones especiales. El objetivo de éstos es dar cobertura a aspectos de ciertas instalaciones que quedan sin solución desde las normas de diseño habituales, ya sean europeas (UNE EN-12.845) como americanas (NFPA-13).
Cuando se recurra, sin embargo, a estas soluciones, debe ceñirse el diseño y el cálculo de forma escrupulosa a los valores que vienen determinados por las fichas técnicas, y que obedecen a los parámetros con los que dicho rociador ha estado ensayado para ese uso concreto.
Especialmente importante son las áreas de cobertura, los valores de presión de trabajo, y que lógicamente establecen un caudal que muchas veces supera con amplitud el de un rociador convencional, y los usos en los que puede aplicarse. El caso más habitual es el del rociador de pared de cobertura extendida (ver foto), cuyos parámetros de aplicación específica suponen un aumento importante en la presión de demanda, con el consecuente aumento de caudal.




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