Los japoneses, siempre fieles a su indudable ingenio, desarrollan un extintor que se activa tras ser lanzado a las llamas de un fuego. Su funcionamiento se basa en un líquido azul que tras ser lanzado, se dispersa sobre el área del incendio liberando amonio que al incendiarse, retarda el fuego. La mezcla de éste con el dióxido de carbono generado por el fuego, sofoca el oxígeno, apagando así las llamas.
Soluciones técnicas alternativas en protección contra incendios: cuándo tienen sentido y qué exige la normativa
En protección contra incendios, la normativa establece un marco claro para resolver la mayoría de los proyectos. Superficies máximas de los sectores de incendio, recorridos de evacuación, resistencia al fuego de las estructuras,...




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